El Nobel Stiglitz alerta: La desigualdad impulsa demagogos poco competentes en EE. UU.

En un evento en el Salón de Honor de la Universidad de Chile, el laureado Joseph Stiglitz criticó el modelo de libre mercado y el neoliberalismo, resaltando sus efectos en la creciente disparidad y sus consecuencias en Estados Unidos.

Durante el Seminario ‘El Futuro de la Democracia, ¿por qué importa?’, organizado por la Universidad de Chile y la Fundación Friedrich Ebert y en presencia del presidente Gabriel Boric, el economista y Nobel de Economía Joseph Stiglitz ofreció una evaluación crítica del actual modelo de economía de mercado. El académico explicó que la desigualdad crea el ambiente propicio para el surgimiento de demagogos, haciendo énfasis en el caso de Estados Unidos, donde, según sus palabras, se han manifestado líderes económicos poco competentes.

Stiglitz recordó que la crisis de desigualdad ha envuelto a todos en un contexto de consecuencias adversas, fruto de políticas que han favorecido a pocos. Destacó además que, desde su consolidación como ideología dominante, el neoliberalismo -con Milton Friedman como uno de sus principales exponentes- no se fundamenta en teorías económicas rigurosas, ya que investigaciones previas demostraron que las soluciones basadas en el libre mercado frecuentemente fallan, afectando la eficiencia económica y contribuyendo al cambio climático.

El Nobel criticó el modelo por haber promovido un crecimiento económico lento y un aumento en la disparidad social, haciendo mención de cómo, en Estados Unidos, los estratos menos favorecidos han visto decrecer sus expectativas de vida. Asimismo, cuestionó la premisa de que la defensa de la libertad en el modelo neoliberal podía garantizar también libertades políticas, al recordar que, en el caso de Chile, la implementación de estas ideas durante el régimen de Pinochet derivó en consecuencias económicas desastrosas, como crisis bancarias y la consolidación de un sistema que prioriza los bienes sobre la seguridad y el bienestar general.

El economista propuso una redefinición de lo que se considera una economía exitosa, planteando que el éxito no debe medirse exclusivamente a través del PIB, sino evaluarse en función de la seguridad, salud, educación y justicia social disponibles para la población. En este sentido, subrayó la necesidad de invertir en estas áreas para ampliar el abanico de oportunidades y consolidar una sociedad que garantice la libertad en todas sus dimensiones. De igual forma, indicó que los países latinoamericanos deben diversificar sus economías, alejándose de una dependencia exclusiva de los recursos naturales, adoptando modelos tecnológicos e innovadores que involucren a universidades y políticas industriales, para lograr un crecimiento más equilibrado y sustentable.

Autor: Roberto Sánchez

Deja tu comentario

Deja tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *