En el mes del orgullo, solo vergüenza

Mientras las instituciones celebran el arcoíris en junio, surgen recuerdos y denuncias que evidencian injusticias y discriminaciones arraigadas en la sociedad.

Junio se ha convertido en el mes en el que universidades, canales de televisión, fiestas y diversas publicidades se inundan de los colores del arcoíris para celebrar el orgullo. No obstante, el autor nos propone una reflexión que va más allá del debate sobre la reivindicación: él revive la vergüenza personal que lo impulsa a cuestionar realidades discriminatorias. Recuerda con intensidad cómo a los 7 años, en pleno apogeo de los ochenta, vivió un instante doloroso cuando un niño descalzo le arrebató el helado, indignándolo al explicarle que el agresor carecía de recursos para comprar uno. Esta experiencia temprana le deja una marca de incomodidad similar al sentir actual ante la injusticia social.

El autor también relata el caso de su hermana, Anaclara Vidaurrazaga, quien fue despedida del colegio ‘Ecosistema Arrayán’ en Linares, no por razones de competencia o reducción de personal, sino por su orientación sexual. Durante una salida pedagógica para ver la obra ‘El regalo’, centrada en la homofobia, un episodio malinterpretado derivó en la presentación de una carta de padres inquietos, lo que llevó al despido tanto de la docente organizadora como de Anaclara, a quien se le juzgó injustamente únicamente por ser lesbiana.

Estos episodios se enlazan con una crítica social más amplia, en la cual el autor destaca la vivencia cotidiana de tantos otros individuos –Isabeles, Emmas, Borises, Eves, entre otros– que se ven obligados a medir sus palabras y actos para evitar ser objeto de discriminación o agresión. Asimismo, menciona a aquellos que, en sus luchas personales, deben defender su identidad simplemente por ocupar el mismo espacio público.

Aunque se entiende la importancia de reivindicar el orgullo como símbolo de resistencia y autenticidad, el autor expresa su profundo descontento y vergüenza al ver que, en un mes destinado a la celebración, continúan proliferando actos de violencia y exclusión. Este sentimiento se intensifica al recordar la inocencia de su infancia y la irreparable injusticia sufrida por su hermana, evidenciando que el orgullo se ve opacado por una realidad de discriminación persistente.

Autor: Jorge Rojas

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