El dirigente de la Democracia Cristiana, Alberto Undurraga, expresó que la decisión que se tomará este 26 de julio en la junta nacional del partido será determinante para el futuro político de la institución. Durante su intervención, el diputado puntualizó que en el seno del partido se discuten tres alternativas: respaldar a la exministra del Trabajo, presentar una candidatura propia o, tal como él propone, concentrarse en la representación parlamentaria dejando de lado la carrera presidencial. Según Undurraga, aunque cada opción posee sus virtudes y desafíos, su prioridad como líder nacional es mantener la cohesión interna y evitar divisiones que puedan agravar la situación política del país. El representante destacó la complejidad de mantener la unidad en la Democracia Cristiana y advirtió que un quiebre derivado de la decisión sobre el apoyo a Jara no solo debilitaría al partido, sino que también perjudicaría al electorado al fragmentar su respaldo. Enfatizó que esa postura podría provocar una ruptura que, a la postre, significaría un retroceso en la consolidación nacional del partido.
Autor: Roberto Sánchez