En un partido que reafirmó su superioridad, Bolívar extendió la diferencia frente a Palestino al anotar tres goles en un contundente 3-0, manteniendo su arco sin recibir ningún tanto. Los goles fueron obra de Daniel Cataño (23′ en el primer tiempo), José Sagredo (27′ en el primer tiempo) y Martín Cauteruccio (20′ en el segundo tiempo), lo que permitió al visitante conservar la invencibilidad en la portería.
El encuentro, correspondiente a la fase de grupos de la Copa Sudamericana, ofreció estadísticas reveladoras: Palestino mantuvo una posesión del 51% frente al 49% de Bolívar; sin embargo, solo logró registrar 7 tiros al arco frente al único intento del rival. El visitante acumuló 16 faltas frente a las 9 del local, mientras que las precisas conexiones de pases fueron bastante parecidas (348 para Bolívar y 351 para Palestino), aunque sus errores coordinativos se reflejaron en 49 pases fallidos comparados con 29 del equipo local. Además, se evidenció una notable diferencia en las recuperaciones, ya que Palestino sumó 18 interceptaciones frente a las 2 de Bolívar, y las tarjetas amarillas se distribuyeron en 2 para Bolívar y 1 para Palestino. Por último, el número de tiros libres fue igual para ambos equipos, con 8 cada uno.
Bolívar, que ya había goleado en el partido de ida, llega a este encuentro con la determinación de lograr el pase a los Octavos de Final. Palestino, por su parte, no descarta la posibilidad de revertir el marcador en busca de la clasificación. El choque se disputó en el Estadio Nacional a partir de las 18:00 horas, con Derlis López a cargo de la dirección arbitral.
Respecto a la organización táctica, el cuerpo técnico de Palestino, dirigido por Lucas Bovaglio, alineó a su equipo en un 4-4-2, contando con Sebastián Pérez bajo palos; en la zaga, Ian Garguez, Cristián Suárez, Fernando Meza y Dilan Zúñiga; en el mediocampo, Julián Fernández, Ariel Martínez, Bryan Carrasco y Facundo Castro; y en el ataque, Junior Marabel junto a Ronnie Fernández. En contraste, Bolívar, dirigido por Flavio Robatto, optó por un esquema 4-3-3: Carlos Lampe custodiaba el arco, mientras que Yomar Rocha, Miguel Ángel Torrén, Santiago Echeverría y José Sagredo conformaron la defensa. La distribución en el medio fue responsabilidad de Leonel Justiniano, Robson Tome y Daniel Cataño, y la línea ofensiva estuvo integrada por Damián Batallini, Martín Cauteruccio y Patricio Rodríguez.
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Autor: Jorge Rojas